Friccionándose hasta el agotamiento,
Volviendo a lactarse ellas dos.
El tajo es el principio entonces,
La perfecta concreción de una gruta que conduce
Hasta el océano...
En el fondo, una matriz sanguinolenta
En el fondo, una matriz sanguinolenta
Que oculta no sé que personal humor.
El tajo es el principio, apenas un orificio de entrada
En el amplio mundo de la caverna vacía.
Por otra parte, llena de un germen prometedor
Que espera ansiosa resolución a su ignorancia.
Dos bocas luminosas, he dicho...
Que dejan que la duda se disuelva
Que permiten el perdón de los pecados
Ante la pérdida total de la conciencia.
Germen, ellas mismas,
Puerta entrañable, amable, disolvente.
Efímero comienzo de la revolución del amor
Atrevido camino de lenguas henchidas,
De saliva avara
De exceso de saliva.
Dos bocas que se devoran literalmente
Dejando cerrada la exploración con su hartazgo
Egoístas por principios morales
Bocas, solo bocas con bigotes
Y un gemido tan interior que rasga de dolor los oídos.
Pelos. Piernas. Curvas. Pechos.
Todo inundado de bocas, anegado de besos.
Comida. Banquete y festival.
Maremoto de sal y azúcar
Explosión de flujos y fluidos.
Tajos... Bocas
Todo servido y a punto...
Secreto... Oculto...
Todo servido y a punto...
Secreto... Oculto...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Escribir es un oficio solitario. Ser leída por un desconocido alberga un misterio... Me gustaría saber lo que pensas...